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domingo, 6 de noviembre de 2016

Martillos de Wikia II. Trasfondo: El Cisma I

¡Feliz domingo a todos, Eledan al cogitador!

Seguimos con una segunda entrada sobre nuestro querido capítulo astartes fanmade. En la entrada anterior os hablaba del trasfondo en general de los Martillos de Wikia, sin entrar en detalles. Pero hay un punto en el trasfondo de este capítulo tan nuestro que marca un antes y un después: El Cisma de Wikia.

El Cisma en principio no estaba planeado en nuestro trasfondo. Pero siempre quisimos que este reflejase de algún modo los sucesos reales que habían tenido lugar en Wikihammer. Y tampoco nos gustaba la idea de que nuestro capítulo fanmade fuese el “capítulo 10”, en el que todos se llevan de mil amores, siempre ganan y nunca ha habido problemas. Porque el Cisma de Wikia fue un problema. Y muy gordo.

El Cisma de Wikia refleja en el trasfondo de los Martillos de Wikia lo sucedido en Wikihammer antes de 2011: Desunión, indolencia, falta de iniciativa. Un relato sobre el pasado. Pero hay algo que nunca se había revelado hasta hoy: También es una advertencia para el futuro. Cuando las líneas generales del trasfondo del Cisma se redactaron, se hizo también en parte ideándolo como “historia con moraleja”, como ejemplo de lo que podía pasar si se pierden los valores fundamentales de una iniciativa que trabaja como equipo.

¿Quieres descubrir los peores momentos de los Martillos de Wikia? Te los contamos:

Año 596.M41. Crissos “El Viejo”, tercer Señor del Capítulo de los Martillos de Wikia, hace honor a su apodo. Tras casi seis siglos dirigiendo al capítulo, quien fuese un valeroso y ejemplar astartes yace apoltronado en un trono, mesándose una larga y blanca barba. Los astartes disfrutan de una vida larga, pero suelen tener el privilegio de caer en honorable combate. Crissos no. Primero, porque el Emperador le protegió. Después, porque les dejó las batallas a sus capitanes mientras él permanecía en El Sello, la fortaleza estelar del capítulo.

Donde antes todo él era brío, ahora solo hay demasiados recuerdos. Donde había iniciativa, ahora solo queda hastío. No es su culpa: El Emperador no hizo a sus hijos para vivir tanto tiempo. La indolencia se ha apoderado de él tras tantos siglos al mando, pues cada combate y cada operación parecen a sus ojos la misma que la anterior.

Ni siquiera los más veteranos recuerdan claramente un momento en el que Crissos no fuese el Señor del Capítulo de los Martillos. Un Señor del Capítulo marca el ritmo al resto, y el de Crissos se enlentece desde hace muchas décadas. Pero para todos, con Crissos las cosas han sido siempre así y lo seguirán siendo. Y cuando no lo sean, ahí estará Heford para sustituirle: El fiel y ejemplar Paladín del Martillo que todos ven como sucesor de “El Viejo”.

Pero Crissos no es ciego. Un día probó sus fuerzas la jaula de entrenamiento y descubrió una terrible verdad: A fuerza de siglos, su fisonomía astartes está comenzando a fallar. Dentro de poco apenas será digno de considerarse un guerrero. ¿Qué hará entonces? ¿Marchitarse en la fortaleza estelar durante más siglos, mientras el capítulo se marchita con él? No, de ninguna manera.

Así que Crissos planeó que sucediera lo que tenía que haber sucedido hace mucho tiempo: su muerte en combate. En unos días se iniciaría el despliegue para el siguiente movimiento contra los xenos recién denominados como Tau, y, para sorpresa de todos, Crissos se puso a la cabeza. Armado de pies a cabeza, anunció a puerta cerrada sus intenciones a su Guardia de Honor, entre la que estaba el propio Heford. Las instrucciones fueron claras: En un determinado momento, él se adelantaría y caería sobre la línea de fuego xeno. Se llevaría a muchos por delante, pero tendría asegurada una muerte honorable. Por eso mismo, bajo ningún concepto deseaba que los veteranos miembros de su Guardia de Honor le siguieran a tal destino que él había elegido sólo para sí. Ellos debían quedarse atrás, y Heford le sucedería al mando del capítulo desde ese momento.

Sin embargo, la protesta fue unánime e inamovible: La Guardia de Honor incumpliría su sagrado juramento si su señor moría sin ellos. La vergüenza de hacer lo que se les pedía mancharía su corazón para siempre, y preferían morir antes que hacerlo. Crissos se planteó retractarse de su plan por respeto a esos hombres, pero no hizo falta: Para un miembro de la Guardia de Honor no hay mayor privilegio que morir al lado de aquel a quien guardan, luchando codo con codo. Su señor era Crissos, y así se lo hicieron saber. Incluso Heford, el sucesor que ya no lo sería.

Dos días después, todo se había cumplido. Cuando la batalla acabó y los xenos se retiraron, los Martillos acudieron rápidamente al punto de la última y confusa comunicación de Crissos y su Guardia. Y allí estaban todos, muertos. Destrozados por las armas Tau. Solo había un superviviente: Heford, en animación suspendida. O lo que quedaba de él.

Purificadora, el mandoble de energía personal de Crissos, fue entregado por este a un tecnomarine justo antes de su partida; encomendándole crípticamente que solo le fuese entregada “a quien le siguiera”. Fue por estos hechos que el capítulo comprendió lo que realmente había sucedido.
Tal y como marcaba la tradición, se inició en ese momento el proceso para elegir al siguiente Señor del Capítulo. Ningún Martillo de Wikia vivo había presenciado la reunión de la que surgió Crissos como Señor del Capítulo, así que el Señor de Santidad Raum desempolvó las crónicas para seguir los procedimientos adecuados.

Sería sencillo: Se trataba de una de las poquísimas ocasiones en la que se solicitaba expresamente a todas las compañías acudir al Sello. La ocasión marcaba el fin de una era y el inicio de otra, y era la mejor oportunidad en siglos para que todos los Martillos se vieran juntos en su hogar. Los hermanos de batalla confraternizarían y los capitanes y altos cargos se reunirían. En una semana, dos a lo mucho, tendrían un elegido. Heford había sido el gran favorito a suceder a Crissos, pero no había otro remedio que internarle en un dreadnought. Con la muerte de Crissos los Martillos de Wikia habían perdido, de alguna manera, dos Señores del Capítulo.

Representación de El Sello
El ambiente era bastante tenso entre todos los asistentes. No había candidatos claros y había un malestar generalizado hacia la situación actual del Capítulo, que quizá se había acallado en vida de Crissos pero que ahora surgía con toda su fuerza. Las reuniones se sucedieron día tras día, con todo el Capítulo parado en El Sello y todas las compañías esperando resultados en los pasillos.

Los primeros días había una intención seria de llegar a algún acuerdo... pero el ambiente estaba demasiado envenenado. Demasiados trapos sucios, demasiado descontento, demasiada envidia. Y capitanes que no venían, precisamente, con la actitud adecuada. Pasó el plazo lógico de las tres primeras semanas y quienes esperaban el resultado de las reuniones desde el exterior comenzaron a inquietarse. Y Raum no tenía, precisamente, motivos para tranquilizarles: Las conversaciones habían pasado de intentar dilucidar quién era el Señor del Capítulo que los Martillos necesitaban a un intercambio de gritos sobre quién tenía la culpa de qué.

Pasaron las semanas y, sin embargo, el procedimiento impedía que dejasen de reunirse hasta que no hubiera Señor del Capítulo. Nadie podía irse y, de todas maneras, tampoco podían operar como Capítulo sin un guía. La tensión y el odio se sentían ya incluso en los pasillos. De compañía a compañía.

Tras semanas de más reuniones de puro trámite, la situación estalló cuando la 2ª Compañía de Aulo Plautio se fugó del Sello con las reliquias más valiosas del Capítulo, con la colaboración de los tecnomarines del Arsenal. Aulo pretendía evitar el desastre de los Martillos, y sabía que antes o después algún capitán intentaría imponerse a los demás por la fuerza. Quien poseyese las reliquias tendría el poder y la autoridad moral necesarios para hacerlo, pero sin ellas los capitanes quedarían igualados y probablemente se centrarían en perseguirle a él y en seguir discutiendo sin más entre sí.
Y así fue. Pero no consiguieron alcanzarle. Finalmente, frustrados, los capitanes acordaron de malas formas ir cada cuál por su lado, con sus respectivas compañías, y convertir El Sello en una “zona franca” para aprovisionarse; que sería gestionada por el Librarium, el Apothecarion y el Arsenal.

Solo la Purificadora quedó en el Sello, encerrada en un campo de fuerza por el Arsenal antes del inicio de las reuniones. El campo fue introducido en una estatua de Crissos el Viejo, y allí quedó, en la sala en la que se habían reunido infructuosamente los capitanes, esperando tiempos mejores.
Más de doscientos años pasaron, en los que cada Compañía y cada capitán luchó, vivió, murió o incluso se corrompió por separado. Los Martillos de Wikia habían degenerado en una banda de compañías astartes separadas que desconfiaban entre sí.

Pero, incluso en el oscuro mundo de Warhammer 40k, siempre hay tiempo para la esperanza. Para lo inesperado. Para que suceda lo improbable.

Y eso es otra historia que tendré el gusto de narrarte en Espadas y Dados próximamente.
¿Intrigado? ¡Gracias por leernos y hasta la próxima!


domingo, 23 de octubre de 2016

Desmontando a Guilliman: una historia del Codex Astartes.

Uno de los hechos más comúnmente aceptados de la historia del Imperio de la Humanidad es que Roboute Guilliman, Primarca de la Legión de los Ultramarines, codificó el libro conocido como el Codex Astartes después de los hechos de la Herejía de Horus y que con este salvó al Imperio de otra guerra civil al disgregar, organizar y estructurar el poder de los Primarcas, del Adeptus Astartes y del Ejército Imperial. Hasta ahora nadie ha dudado jamás de la autoría y la importancia de la obra de Guilliman, pero como Primarca y soberano del Reino de Ultramar, tenía acceso a cantidades ingentes de información, incluidos numerosos tratados militares de la vieja Terra.

Así pues, ¿por qué Guilliman omitió cualquier tipo de fuente con la que conformase el Codex Astartes? ¿De verdad fue él su creador, o un mero reformador de trabajos previos?

Voy a contaros una historia que ocurrió en el M1, en Terra, la cual estoy seguro que os sonará y de los paralelismos con los hechos que dieron origen al Codex Astartes. Y acabada mi historia, estoy seguro que podréis decir eso de: “Nada surge de la nada, y menos de Roboute Guilliman”.

Dos imperios en crisis: Romanos y Humanos.

Es el 20 de noviembre del 284.M1, y Cayo Aurelio Valerio Diocleciano Augusto (Diocleciano) ha sido aclamado emperador de Roma por el ejército y luego consolidado tras acabar con su rival, Carino, el último de los hijos del anterior emperador Caro, en la Batalla del Margus. Pero ¿con qué clase de Imperio Romano se enfrenta Diocleciano?

Con su llegada, el Imperio puso fin a la Crisis del Siglo III o Anarquía Militar, un período de cincuenta años de duración de profunda crisis a todos los niveles, durante el cual el Imperio se vio asediado por enemigos externos (vándalos, alamanes y godos) y una fuerte crisis política, económica y social en el interior, protagonizada en su mayor parte por el ejército y el poder que había ido logrando desde tiempos del emperador Adriano. Tanto en Italia como en las provincias irían surgiendo poderes efímeros sin fundamento legal (Imperio Galo e Imperio de Palmira), mientras que la vida económica se verá marcada por la incertidumbre de la producción, la dificultad de los transportes, la ruina de la moneda, etc.

Ahora nos trasladamos al 015.M31, y el Imperio de la Humanidad está en ruinas. La Herejía de Horus ha hecho arder la galaxia, provocándole unos daños a todos los niveles que jamás podrían repararse y dejando a un Emperador malherido, postrado en el Trono Dorado aunque muerto a todos los efectos. Las razas xenos de la galaxia (Orkos y Eldars), que habían sido postradas por la apisonadora que habían sido las Dieciocho Legiones, tuvieron tiempo para recuperarse y convertirse en una espina clavada en la espalda del Imperio. De los Primarcas leales a este Emperador (los comandantes de sus Legiones) que han sobrevivido a la guerra nos encontramos a Roboute Guilliman. Guilliman no participó en la batalla decisiva, la Batalla de Terra, pues quedó atrapado en su Reino de Ultramar por las maquinaciones del enemigo. Dando por muerto al Emperador y al Imperio ¿qué hizo el Guilliman atrapado y cuya Legión estaba maltrecha por la traición? Empezó a construir y defender su propio Imperio: Imperium Secundus.

Este plan de contingencia se vio apoyado cuando tanto los Ángeles Sangrientos de Sanguinius) como los Ángeles Oscuros de Lion El'Jonson alcanzaron sus fronteras por distintos azares del destino, atravesando casi milagrosamente la Tormenta de Ruina levantada por los Traidores. El caso es que este Imperium Secundus, con Sanguinius y no Guilliman aclamado como Emperador, tuvo una duración efímera, pues en cuanto llegaron noticias de que Terra seguía en pie el plan de contingencia fue disuelto y las Legiones corrieron hacia Terra, pero Guilliman y los Ultramarines llegaron tarde, demasiado tarde. En cuanto la situación en Terra lo permitió, Guilliman sería nombrado Lord Comandante del Imperio. En realidad Guilliman era la única opción para el puesto, habida cuenta que otros comandantes no podían asumir tal cargo. Rogal Dorn estaba roto por el dolor de perder a su padre, Sanguinius y Ferrus Manus habían muerto, Vulkan desaparecido o muerto y ni Corax ni Jaghatai ni Lion ni Leman Russ poseían las dotes organizativas de Guilliman. Fue en este momento de contraofensiva y reconstrucción, cuando el Imperio hizo retroceder a los traidores hacia el Ojo del Terror, cuando Roboute codificó e impuso su Codex Astartes.

En resumen: tenemos dos imperios destrozados por luchas intestinas entre sus Legiones, los cuales incluso han formado mini-imperios efímeros, con sendos Emperadores muertos y con dos líderes que son proclamados Emperador y Lord Comandante (Emperador a todos los efectos) respectivamente para poner orden en la casa. Ahora veamos cómo lo hicieron.

Fácil, sencillo y para toda la familia: Reformas.


Diocleciano, a diferencia de Guilliman, tuvo que enfrentarse a algo más que una reforma de las legiones romanas. Diocleciano nombró a un co-emperador (o Augusto) y dos césares, un título similar al de príncipe o heredero del augusto. Este nuevo régimen, conocido como la Tetrarquía, o «gobierno de cuatro», implicaba que el gobierno del imperio se repartía geográficamente entre los cuatro gobernantes, instalados en otras tantas capitales.

Entre el 285.M1 y el 298.M1 Diocleciano dirigió campañas militares contra los sármatas, los alamanes y contra usurpadores en Egipto, asegurando las fronteras del Imperio. Separó y aumentó los servicios civiles que los ciudadanos debían prestar al imperio y reorganizó las divisiones provinciales creando el gobierno más grande y más burocratizado de la historia de Roma hasta entonces. Dicho crecimiento burocrático, las campañas militares constantes y los proyectos constructivos incrementaron el gasto del Estado e hicieron necesaria una reforma fiscal.

A partir del año 297.M1 el sistema impositivo fue estandarizado de forma más equitativa y con tipos impositivos en general más altos que los que habían imperado hasta entonces. Sin embargo, no todas sus reformas tuvieron éxito: su Edicto sobre Precios Máximos, norma cuyo objetivo era poner fin a la inflación mediante el control estatal, no solo no tuvo éxito, sino que fue contraproducente. Además el sistema de la Tetrarquía colapsó en el momento en que Diocleciano abdicó.

En el aspecto militar, las reformas estuvieron encaminadas principalmente a evitar la concentración de tropas bajo un mismo mando, con el fin de evitar posibles sublevaciones. Dado que para entonces no había distinción entre las legiones de siempre y las unidades auxiliares, merced a la Constitutio Antoniniana (la cual otorgó la ciudadanía romana a todo habitante del Imperio), toda unidad militar quedó reducida a contingentes de no más de 1000 hombres. Además, separó el poder político del militar, privando a los gobernadores provinciales de cualquier tipo de mando sobre las tropas. Diocleciano y los tetrarcas incrementaron enormemente el ejército, y ese crecimiento se produjo principalmente en las regiones fronterizas.

Se impusieron dos modos de reclutamiento: por un lado, ser soldado del ejército se convirtió, por la fuerza, en un oficio hereditario con la finalidad de asegurar al Estado la continuidad de las tropas. Por otro, cada comunidad asumió la obligación de proporcionar un número determinado de soldados al Estado. De lo contrario ésta debía pagar un impuesto dirigido a poder financiar la compra de mercenarios bárbaros del limes. Además, Diocleciano creó los limitanei (tropas situadas a lo largo del limes o frontera) y los comitatenses (desplegados cerca de las cuatro capitales imperiales).

Guilliman, por su parte, delegó y aconsejó (sí, delegó, porque nadie se hubiera atrevido a toserle) acerca de los asuntos económicos y administrativos en los Altos Señores de Terra, compuestos por otros once miembros, mientras que él mantuvo su cargo de Lord Comandante y se concentró en la tarea militar. El Imperio quedó dividido en cinco Segmentum espaciales, a cuyo cargo estaban los más altos cargos burocráticos y militares (supeditados a los Altos Señores de Terra) y desde los cuales nacerían las nuevas estructuras administrativas y judiciales del Imperio, tales como Sectores, Sistemas, etc.
El Ejército Imperial quedaría privado de toda capacidad de dirigir y poseer flotas, otorgándole la independencia a la Armada Imperial. Las fuerzas de tierra del Imperio quedaron divididas en la Guardia Imperial (regimientos reclutados de infinidad de mundos pero desplegados en cualquier parte de la galaxia) y las Fuerzas de Defensa Planetaria (unidades adscritas a su planeta de origen y encargadas de su defensa).

En el caso de los Astartes, lo que Guilliman pretendió fue reorganizar rápida y eficientemente su estructura y enviarlos cuanto antes a las fronteras, donde la anarquía y las invasiones alienígenas amenazaban muchos planetas. Las Legiones de Marines Espaciales existentes se dividieron y refundaron como formaciones más pequeñas y flexibles, en torno al millar de combatientes. Esto se correspondía con la antigua unidad denominada Capítulo, nombre que a partir de entonces sería utilizado para designar a la formación autónoma estándar de Marines Espaciales.
Como ocurriera con los Legionarios, las flotas de las Legiones también fueron divididas a tal efecto, para dotarles de movilidad y potencia de fuego suficiente. Cada Capítulo tendría su mundo natal o mundos de los que reclutarían a los Neófitos y cuyo entrenamiento fue dilatado, a fin de evitar problemas con su semilla genética.

Nunca más volvería un solo hombre (o Astartes, o comandante de Segmentum) a tener el poder sobre una fuerza tan poderosa como una Legión de Marines Espaciales.

¿No os parece que esto ya lo hemos visto antes? Un Emperador/Lord Comandante en la cúspide del poder, una tetrarquía o dodecarquía a cargo de la administración a alto nivel, división del Imperio en cuatro o cinco grandes territorios con mayor autonomía, separación del ejército y la marina de los políticos (que no de sus órganos), reforma del ejército para tener unidades móviles (legiones y comitatenses / Capítulos del Adeptus Astartes y Guardia Imperial) y unidades estáticas (limitanei / Fuerzas de Defensa Planetaria), imposición de tributos y diezmos a toda provincia o mundo imperial que podían ser pagados en recursos o especie (tropas, armas, naves)…

Como vemos, Guilliman tuvo un muy buen ejemplo del que sacar ideas y reformas a gran escala, funcionasen o no, pero habiendo pintado el cuadro vayamos al quid de la cuestión: el Codex Astartes.

Como hemos visto, Diocleciano reformó el ejército romano para hacerlo más funcional y efectivo, acorde a las necesidades político-militares del Imperio, pero el emperador nunca hizo un tratado que nos hablara de los muchos aspectos que una institución como esta posee. Tenemos que irnos al periodo 400-450.M1, cuando Flavio Vegecio Renato escribió su De Re Militaris. Aquí nos encontramos con una obra cuyo valor es incalculable, pues nos hace un estudio pormenorizado de las características del ejército romano en tiempos de Diocleciano y posterior.

Veamos este ejemplo:

“Si seguimos la costumbre antigua, el momento adecuado para alistar a un joven es a su llegada a la pubertad. En este momento, las prácticas de toda clase son más rápidamente asimiladas y más profundamente impresas en la mente. Además de esto, los ejercicios militares de correr y saltar deben ser adquiridos antes de que los miembros estén demasiado castigados por la edad. Así, tal actividad, acrecentada por la práctica continua, moldea el mejor y más útil soldado.

"Antiguamente, dice Salustio, la juventud romana, tan pronto como alcanzaban la edad de portar armas, era entrenada del modo más estricto en sus campamentos en todos los ejercicios y fatigas de la guerra. Así es ciertamente mejor que un soldado, perfectamente disciplinado, se queje de no haber llegado aún a la edad apropiada para el combate a padecer la mortificación de saber que ya ha pasado. Es necesario un tiempo suficiente para su instrucción en los distintos aspectos del servicio. No es cosa fácil entrenar la caballería o el arquero de infantería, o instruir al legionario en cada parte del orden cerrado, enseñarle a no abandonar su puesto, mantener las filas, apuntar y lanzar sus armas arrojadizas, y cómo detener un ataque con destreza. Un soldado, tan perfecto en sus cometidos, lejos de mostrar torpeza en el enfrentamiento, estará ansioso de tener una oportunidad de señalarse.”

¿No os recuerda a algo? ¿El reclutamiento de niños para convertirlos en Neófitos quizás? Pero sigamos. Para no hacer esta exposición más larga de lo necesario diré que De Re Militaris, así como otros títulos como el De Bello Gallico o el Strategikon servirían sin duda para el moldeado del Codex Astartes, pero nos enfrentamos a un problema que dichos títulos no podían resolver: el concepto de armas combinadas. En cada una de las iteraciones de tratados de la Antigüedad, y hasta bien avanzado el M2, ningún general o tratadista había teorizado o desarrollado lo suficiente una combinación de elementos militares (infantería de espada o de fuego, caballería, artillería) que conformasen una unidad tan polivalente que pudiera enfrentarse a casi cualquier contingencia con la suficiente capacidad de respuesta y superación; ahora es cuando entran en escena los Tercios de la Monarquía Hispánica.

Su origen documentado se remonta al 534-536.M2, cuando el emperador hispano Carlos I dictó una serie de ordenanzas por las cuales organizaba su ejército en Italia en tres tercios: uno en el Reino de Sicilia, otro en el Ducado de Milán y otro en el Reino de Nápoles. En realidad, se comenzaron a gestar en la Península Ibérica, durante el reinado de los Reyes Católicos y sus luchas por la conquista de Granada, pero su codificación llegó en este tiempo. Estaban inspirados en la legión romana, por lo que eran unidades regulares siempre en pie de guerra, aunque no existiera amenaza inminente. Otros se crearían en campañas concretas y se identificaban por el nombre de su maestre de campo o por el escenario de su actuación. El origen del término proviene de los tres mil hombres, divididos en doce compañías, que constituían su primitiva dotación. Esto parece lo más acertado, ya que lo recoge el maestre de campo Sancho de Londoño en un informe dirigido al Duque de Alba a principios del 500.M2:

“Los tercios, aunque fueron instituidos a imitación de las legiones [romanas], en pocas cosas se pueden comparar a ellas, que el número es la mitad, y aunque antiguamente eran tres mil soldados, por lo cual se llamaban tercios y no legiones, ya se dice así aunque no tengan más de mil hombres.”
La estructura original, propia de los tercios de Italia, y cuyas bases se encuentran en la ordenanza de Génova de 1536, dividía cada tercio en 10 capitanías o compañías (8 de piqueros y 2 de arcabuceros) de 300 hombres cada una, aunque también se podía dividir el ejército en 12 compañías de 250 hombres cada una. Con el tiempo, la proporción de armas de fuego se igualaría y después superaría a la de picas, dados los cambios en los ejércitos enemigos. Cada compañía, aparte del capitán, tenía otros oficiales: un alférez, quien era encargado de llevar en el combate la bandera de la compañía; un sargento, cuya función era preservar el orden y la disciplina en los soldados de la compañía; y 10 cabos (cada uno de los cuales mandaba a 30 hombres de la compañía). Aparte de los oficiales, en cada compañía había un cierto número de auxiliares (oficial de intendencia o furriel, capellán, músicos, paje del capitán, barberos y curanderos, etc.).

Ahora comparemos la estructura de un Tercio con la de un Capítulo del Codex Astartes: En la cúspide está el Señor del Capítulo (=maestre de campo), el cual tiene una Escuadra de Mando (=pajes, músicos, intendencia). En el siguiente escalón tenemos las 10 Compañías, comandadas por un Capitán (a semejanza de los Tercios) y divididas en 10 escuadras, al mando de un Sargento (cabo en el caso hispano). Como oficiales auxiliares tenemos al Portaestandarte (=alférez), el Capellán (=sargento o capellán), el Apotecario (=barbero y curandero). En cuanto a organizaciones internas, tenemos al Apothecarion (=cuerpo sanitario), el Reclusiam (=cuerpo espiritual y cuerpo judicial), el Arsenal (=furriel mayor y furrieles).

En cuanto a tipos de unidades dentro de los Tercios, tenemos piqueros (=Marines Tácticos), mosqueteros y arcabuceros (=Devastadores), con la caballería y artillería (=blindados) como formaciones auxiliares. Habida cuenta que Guilliman disponía de medios que los Tercios ni soñaban, es comprensible que no tengamos paralelismos con los Marines de Asalto o las unidades aéreas, pero sin duda hubiesen entrado en el organigrama de haber estado.

Pero la clave de esta asociación, aparte de la estructura y unidades, es un término que nació al mismo tiempo que los Tercios: el arte de escuadronar. En los Tercios, el sargento mayor o el maestre de campo decidían, en base a la batalla en cuestión y los efectivos disponibles, la forma que debían adoptar los escuadrones, sin contar con que se dieran casos de unir unidades de distintas compañías o distintos Tercios. Para ello, los oficiales debían poder realizar operaciones matemáticas (sumar, restar, multiplicar, dividir y raíces cuadradas) a fin de disponer del frente, fondo y sobrante de cada escuadrón. Sirva de ejemplo de mis palabras este legajo:


Esta ilustración forma parte de Teórica, práctica y exemplos, de Bernardino Barroso, publicado en el 622.M2. Existen decenas de títulos a disposición del lector con páginas y páginas de ejemplos de formaciones, aplicaciones prácticas de teorías y cálculos matemáticos enfocados al escuadronado de piqueros, mosqueteros, arcabuceros, caballería y artillería. Guilliman sin duda devoró con avidez cuantos tratados pudo coger de esta época, los combinó con tratados del imperio romano y con aquellos concernientes al arma blindada (Achtung-Panzer!, de Heinz Guderian) y el arma aérea y con ellos construyó la espina doctrinal del Codex Astartes. Toda fuerza de ataque, todo despliegue de Marines Espaciales que siga el Codex Astartes, tiene unas bases matemáticas de tal forma que el oficial planificador o al mando de la operación (Señores del Capítulo y Capitanes) la aplican, de forma consciente o no, a fin de maximizar el efecto de la potencia de fuego disponible en función de las características de la operación, y en consecuencia la forma de las escuadras.

Últimas consideraciones

Para terminar con este asunto, comentaré un par de cosas sobre los precedentes inmediatos del Codex Astartes. Por más teorías y doctrinas que pudiera aprender Guilliman, la verdadera prueba de fuego fue la aplicación de las mismas en el campo de batalla del M30. En Notas para una codificación marcial, Guilliman nos muestra su proto-Codex Astartes, supuestamente basado en sus experiencias, como demuestra este ejemplo:

“La Fase de Adquisición, o condición preparatoria, es un segmento vital en cualquier misión que se quiera cumplir con éxito. Aunque un guerrero debe estar preparado de un modo inmediato para el combate sin aviso previo ni advertencia alguna, es cuando se prepara y planifica la guerra, cuando adapta las características específicas de su adversario a ese plan, cuando tienes la mayor probabilidad de éxito. Así es la guerra como arte o como ciencia, como ya he mencionado antes. A menudo, la batalla se gana antes incluso de que se efectúe el primer disparo, o antes de que se sepa siquiera que se va a efectuar ese disparo.”

Mas, como hemos visto anteriormente, siempre hay un sospechoso de ser la fuente de su inspiración, o al menos de haberlo pensado antes. Sun Tzu, en el M-1, decía en su Arte de la Guerra:

“Sobre la evaluación Sun Tzu dice: la guerra es de vital importancia para el Estado; es el dominio de la vida o de la muerte, el camino hacia la supervivencia o la pérdida del Imperio: es forzoso manejarla bien. No reflexionar seriamente sobre todo lo que le concierne es dar prueba de una culpable indiferencia en lo que respecta a la conservación o pérdida de lo que nos es más querido; y ello no debe ocurrir entre nosotros. Hay que valorarla en términos de cinco factores fundamentales, y hacer comparaciones entre diversas condiciones de los bandos rivales, con vistas a determinar el resultado de la guerra. El primero de estos factores es la doctrina; el segundo, el tiempo; el tercero, el terreno; el cuarto, el mando; y el quinto, la disciplina.

"Estos cinco factores fundamentales han de ser conocidos por cada general. Aquel que los domina, vence; aquel que no, sale derrotado. Por lo tanto, al trazar los planes, han de compararse los siguientes siete factores, valorando cada uno con el mayor cuidado:

"¿Qué dirigente es más sabio y capaz? ¿Qué comandante posee el mayor talento? ¿Qué ejército obtiene ventajas de la naturaleza y el terreno? ¿En qué ejército se observan mejor las regulaciones y las instrucciones? ¿Qué tropas son más fuertes? ¿Qué ejército tiene oficiales y tropas mejor entrenadas? ¿Qué ejército administra recompensas y castigos de forma más justa?

"Mediante el estudio de estos siete factores, seré capaz de adivinar cuál de los dos bandos saldrá victorioso y cual será derrotado. El general que siga mi consejo, es seguro que vencerá. Ese general ha de ser mantenido al mando. Aquel que ignore mi consejo, ciertamente será derrotado. Ese debe ser destituido.”

En definitiva: Guilliman no inventó el Codex Astartes; desplegó todo el saber histórico a su disposición, seleccionó las mejores cualidades de cada periodo en cuestión de pensamiento político, tácticas/estrategias o de unidades y los mezcló con gran maestría. Ese es el mérito de Roboute Guilliman y no otro. Por suerte, los Martillos de Wikia hemos sabido ver más allá del conocimiento dado y buscado las fuentes originales. Nada surge de la nada, y menos de Roboute Guilliman.

Hayato Fukai, Ojo del Omnissiah.

domingo, 2 de octubre de 2016

Martillos de Wikia I: El trasfondo.

¡Hola a todos, Eledan al cogitador!

Hoy tengo el placer de presentaros algo que apreciamos enormemente: los Martillos de Wikia.


El estandarte que lucimos en las camisetas, por el maestro Sven.

Es posible que hayáis oído que son un Capítulo Astartes que nos hemos inventado. Como tantos otros que se habrá inventado mucha gente, supongo. Sin embargo voy a darte un motivo para seguir leyendo y, de paso, mostrarte algo nuevo: Apostaría mis más de cinco años en la primera línea del trasfondo de 40k en español a que los Martillos de Wikia son el Capítulo fanmade más completo, detallado y respetuoso con el trasfondo oficial que se ha creado jamás.

¿No te lo crees? Permíteme que te hable resumidamente entonces del primero de los tres elementos que componen a los Martillos como Capítulo Astartes. Y, si he picado tu interés, nos veremos más adelante con el segundo en otra entrada.

Los Martillos fueron creados como concepto en marzo de 2012 por los usuarios Aresius King y Sven Winterwind, y poco a poco fuimos ideando las líneas maestras que formarían el esqueleto de su trasfondo.

Para nosotros sería un motivo de terrible vergüenza que nuestro Capítulo Astartes fanmade tuviera un trasfondo poco creíble. El trasfondo es nuestro oficio desde hace mucho ya, al punto que creemos que sin él, el 40k se queda sin alma. Es por ese motivo que hemos tratado de ser tan rigurosos en ese aspecto como ha sido posible.


La Segunda Compañía posa para nosotros.

En primer lugar, podríamos decir que los Martillos de Wikia son una manera de representar a los miembros y la comunidad de Wikihammer 40k y la labor que realiza, en el trasfondo de Warhammer 40k. En forma de Capítulo.

Piensa en lo siguiente: No solo los xenos y Traidores amenazan al Imperio. Desde la Era Oscura de la tecnología, la humanidad ha iniciado un declive tecnológico aparentemente irreversible que se ha ido acentuando. El Imperio apenas sabe cómo funcionan infinidad de las máquinas y reliquias que posee. Para tratar de contrarrestar esa tendencia, los Altos Señores de Terra incluyeron a los Martillos de Wikia en la 25ª Fundación, y les otorgaron el Codex Wikipaedicus como texto fundacional. ¿Su misión? Buscar, almacenar y usar el conocimiento. Los Martillos saben que gracias a él se puede cambiar el curso de la historia.

Su labor es a largo plazo y entienden que no se cuenta en años, sino en milenios. Igual que los arcanos monasterios de la vieja Terra, atesoran el conocimiento para evitar que se pierda. Los Martillos tratan con infinita reverencia sus archivos y bases de datos; labor de siglos de paciente y esmerado trabajo, un tapiz tejido puntada tras puntada que guardan celosamente en el sistema Wikia, que les da nombre.


Nadie sabe dónde se encuentra realmente tal sistema. Los propios Martillos nunca han permitido que ninguna persona ajena al Capítulo sepa su localización, para proteger el inmenso tesoro de archivos y maravillas perdidas que allí guardan. Al parecer, consta de 9 planetas, completamente cubiertos por enormes bibliotecas góticas y horadados por aún más niveles de almacenes de datos bajo la superficie. Para rentabilizar el espacio, todas las defensas planetarias (que son muchas) se encuentran en órbita, incluida la Fortaleza-Monasterio de los Martillos: el Sello Eterno.

El fin último de la cruzada de los Martillos en busca del conocimiento es la elaboración de una enorme enciclopedia que recoja toda la sabiduría de la humanidad y la galaxia, reuniendo en un solo lugar todos los conocimientos existentes.



Sin embargo, ningún Astartes es solo un erudito. Precisamente en una galaxia tan llena de peligros son necesarias las capacidades sobrehumanas de un Ángel de la Muerte para llevar a cabo esta tarea de recopilación. Los Martillos no dudarán en invadir o defender mundos para obtener información o para protegerla. Para ellos, la guerra no es un fin; pero sí un medio indispensable.

Los Martillos de Wikia reclutan a la práctica totalidad de sus neófitos de un planeta llamado Nyumba; una supertierra que amalgamaba varios de los entornos clásicos de los mundos imperiales, mostrando en sus diferentes continentes rasgos de los mundos colmena, mundos forja y mundos salvajes.


Ejemplo de nuestro esquema de color, imitando los tonos de Wikihammer.


Una de las diferencias capitales entre los Martillos y el resto de los Capítulos Codex, que además define al propio Capítulo, es la existencia de una estructura organizativa que funciona en paralelo con la estructura jerárquica estándar indicada por el Codex Astartes. Cada una de esas estructuras, llamadas por los Martillos “Círculos del Conocimiento”, comprende el estudio de una de las facciones principales que pugnan en la galaxia.

La pertenencia o asignación de un Martillo a uno de los nueve Círculos no depende de la Compañía a la que pertenezca, sino de la habilidad y conocimiento que el aspirante tenga en relación con el material de estudio del Círculo concreto. Según adquiere experiencia y décadas de servicio, cada Astartes podrá introducirse en nuevos Círculos para aumentar su saber. De tal modo, los miembros de la 1ª Compañía son veteranos especialistas que han rotado por la mayoría de Círculos de Conocimiento y que, por lo tanto, disponen de amplia experiencia acerca de casi cualquier enemigo al que tengan que enfrentarse.

Hasta aquí la entrada de hoy. En la siguiente veremos el factor que hace especialmente entrañables a los Martillos: Los cargos del Capítulo están ocupados por alter egos Astartes de los miembros de Wikihammer, acorde a su experiencia y funciones en su actividad real en Wikia.


¡Pásalo bien hasta entonces!

sábado, 1 de octubre de 2016

¡Presentación del nuevo camino!

Bueno, qué difícil resulta empezar estas cosas: ¡Hola!

En esta primera entrada nos toca hacer las presentaciones pertinentes y la declaración de intenciones, así que no lo estiraremos más, ¿no?

Somos el Círculo de Terra, cuya presentación desplegamos aparte en estas pestañitas monas de aquí arriba, aunque adelantaremos lo básico: Somos el conjunto de Wikia encargado de Wikihammer, la Biblioteca del Viejo Mundo, Sigmaroteca, y las versiones inglesas Warhammer Wiki y Sigmarlore.

Desde hace tiempo, queríamos embarcarnos en una aventura como esta: ¡Dedicar un blog a nuestra perspectiva y trabajo! Siempre nos ha gustado compartir e intentar ofrecer la interacción posible con los distintos concursos o pequeños eventos que hemos ido lanzando a lo largo de los años, más aún a sabiendas que nuestro proyecto es a cien por cien colaborativo con todo tipo de aficionado y todos podéis sumar a la magna tarea de acércanos el trasfondo de estos bellos mundos en castellano, y desde hace un año en inglés también.

Partimos desde este blog, Espadas y Dados, que nuestro compañero, y relevante miembro del Círculo, Belenger ha decidido ceder para el proyecto, y sea de paso, reactivar y readecentarlo un poco...

¿Qué podemos y queremos ofrecer? Somos muchos, y tenemos un plan, y queremos dar nuestra visión y perspectiva del hobby que compartimos: esencialmente Warhammer, aunque no podemos descartar escarceos hacia otros lados, pues de sobra es conocido que un friki no se mantiene siempre en las mismas aguas.

En esencia, somos amantes de las historias y este trasfondo tan largo y rico que nos ha dejado treinta años de juego, y más que modelismo, partidas o análisis (somos bastante poco jugadores, la verdad) nos centraremos en los aspectos curiosos a recuperar de este mundo, a destacar partes del mismo, a mostrar lo que no se puede ver de las wikias y, en definitiva, cualquier cosa que se nos ocurra en estas líneas.


No tenemos intención de remarcar las novedades, exponerlas, buscar los últimos scans, ni hacernos eco de rumorología. No es lo nuestro, y lejos de querer considerarnos especiales simplemente nos gusta esta tendencia de compartir nuestra visión, las curiosidades y las historias que vamos forjando con quien quiera acompañarnos durante este viaje que emprendemos hoy.

Publicaremos semanalmente, cada Domingo, dejando espacios para artículos y blogs más pequeños entre semana si surge la ocasión, o nos vamos a un offtopic, pero nuestro objetivo será hacer cuatro publicaciones mensuales que, de nuevo, no necesariamente irán al orden del día: miraremos mucho atrás hasta el más puro oldhammer, sin descuidar ni el presente ni el futuro de este hobby.

¡Un saludo!
El'Val, Círculo de Terra.



martes, 9 de junio de 2015

Rol Warhammero

Quien más y quien menos ya sabrá de la iniciativa de Circulo de Terra conocida como Circulo Rolero al haber sido compartido en diferentes grupos del hobby de Facebook, pero para quien no lo sepa, es una iniciativa que tratara de organizar partidas de rol online, de momento parece que se centraran en Warhammer 40k.

Personalmente, creo que si la cosa se planea todo bien, pueden salir partidas muy jugosas y interesantes, por ello tratare de unirme a la partida, a ver si me arreglo el portátil o algo para poderme enchufar tranquilo desde mi cuatro, ya que desde hace tiempo quiero probar el Roge Trader, uno de los juegos que se tocaran en esta iniciativa, y por el que tengo muchas ganas.

En lugar de haceros un copia y pega de toda la iniciativa, creo que sera mejor que echéis un vistazo a la entrada del blog de Circulo de Terra, conde encontrareis toda la información de la iniciativa

sábado, 22 de febrero de 2014

Pintura rápida en el II Festival de Espadas

No hace muchos días atrás, pude ver este anuncio de la Taberna de Laurana, y a pesar de que no podre ir (por localización y tal) nunca esta de más hacer publicidad a este tipo de eventos

Creo que a estas alturas, prácticamente todo el mundo sabe que en el inminente 1 de Marzo se celebra el segundo Festival de Espadas, en distintas ciudades españolas, un evento más que interesante.

El caso es que en Madrid,  se realizara un concurso adicional de Pintura Rápida, organizado por La Taberna de Laurana, ya que los chicos de Wikihammer 40,000 les han cedido el honor de poder organizarlo, en vista de lo bien que salió el evento su primer Concurso de Pintura!

Este concurso se organizara de la siguiente forma; se crearan dos dos grupos de cinco personas, uno por la mañana y otro por la tarde. Una vez formados los grupos, y en un tiempo de 5 minutos, se tendrá que pintar una miniatura (o al menos intentarlo), en éste caso serán unas miniaturas que nos suministrarán los chicos de la Wikihammer. 
Eso sí, siempre bajo unas condiciones "especiales", que iréis "sufriendo" durante el evento.

Finalmente, alguien que no haya participado, es decir, ajeno al concurso, será la mano inocente que juzgará todas las miniaturas, elegirá al campeón del grupo y éste, como premio, se podrá llevar todas las minis.

Como podeis ver, las plazas son extremadamente liminatadas, así que, si queréis participar, os recomiendo que nos reservéis plaza simplemente con un "me apunto" en los comentarios.

martes, 16 de abril de 2013

Wargamemania 4

La cuarta edición de los premios de Wargamemania, y las votaciones para todas la categorías ya están abiertas, desgraciadamente cuando me puesto a mirar no encontré este blog, un pequeño bajón que duro poco, ya que al poco pude ver que Circulo de Terra, esta nominado a mejor iniciativa del año, algo que nos tiene bastante contentos ha todos los que trabajamos en esta iniciativa por el hobby.

Por mi parte ya puse mis votaciones en todas las categorías, ¿vas ha perder la oportunidad de votar?

miércoles, 16 de enero de 2013

Segunda tertulia del Circulo de Terra

Bueno aunque en el cartel nos invitan la fecha de esa tertulia ya paso, y ya esta subida en el blog de Circulo de Terra para el disfrute de quien tenga ganas de escuchar, recordad que es la segunda y esta practica aun esta verde, así que no olvides comentar tu opinión para que en un futuro las tertulias mejoren, ya que uno de los objetivos es que los oyentes sean participativos, como ya se pudo ver en las votaciones para el tema de esta segunda tertulia, saliendo finalmente como tema elegido los juegos basados en el hobby.

En esta ocasión si que pude participar aunque no a sido una participación significativa al estar un poco verde en estos juegos, yo soy más de los clásicos, pero bueno por algo se empieza en vista de mi "éxito" en la tertulia anterior, espero con ganas que toquemos de nuevo otro tema.